Yo.... fui violado 2 veces

Mi Derecho de autor

2003. La Paz, Bolivia.
Invitado fui por el Ilustre Colegio de abogados de La Paz y Asociación Boliviana de Bioética & Derecho Genético y Biotecnología a dictar unas conferencias.
Aprveché uno de esos días para buscar bibliografía, visitando algunas librerías.
En una de ellas encontré lo que estaba buscando... un libro sobre el tema que, en ese momento, era mi afición.
- Qué bien escrito que está --le dije a Fiorella-- y le leí unos párrafos.
Ella que no cree en nadie mostró su sonrisa más socarrona.
- No te das cuenta hijo que lo que estas leyendo es lo que haz escrito en tus libros --fueron sus palabras--
- ¿Cómo? --No entendía que pasaba--
- Dame el libro. Y sin esperar mi acto formal de entrega ella me lo arrebató.
No tardó ni tres segundos en decirme -Te han plagiado... Mira.
Esa fue la primera vez en la que alguíen expresa y escritamente toma mi producción.
Un grupo de profesor convocó al clonador de mis ideas.
Este, sentado frente a mi, refirió que su única intención había sido honrar mis teorías. Rescatar y difundir mis conceptos en el Altiplano.
Que tal tipo!
La cosa quedó ahi. No hice nada.
Llegado a Lima informé el hecho a mi Universidad dado que el libro copiado editado por ella fuere (ut supra siniestra). Pero --nada-- punto final.
Creo --no lo sé-- es mejor que te copien a que no te lean... Fue mi reflexión final.


Como desagravio mi Derecho Genético fue publicado con este título en Bolivia

Mi Intimidad

Lo más valioso que tiene la persona es aquello que considera que los demás no tienen por qué conocerlo.
Tus vivencias. Tus actos. Tus cosas. Son solo, y exclusivamente, tuyas de nadie más.
Pero esto no es comprendido por aquellos que viven de la vida interna de los demás.
La mayoría de las veces la intimidad es violada, justamente, por las personas más cercanas a tu entorno --así como los violadores que buscan a sus víctimas dentro de su propia familia--.
Aquellas que se interesan por tí, viven de tu mundo interno y en muchos casos también de tus miserias, más que de tus virtudes y hurgan en tí. Convirtiéndote en un ser sin secretos, sin reservas, sin privacidad.
La comunicación informática, los mensajeros instantáneos y el fácil acceso a los password redimensionan la violación de la privacidad de la persona convirtiéndola en un vidrio prístino, transparente y reluciente.
Esto me pasó a mí.
Aquella persona en quien confié abusó de mí.
Finalmente --como siempre sucede-- supe quien fue.
Ella conservó las pruebas.
Las dejó y las encontré.
El cómo es otro cuento y la materia un estricto secreto profesional.