Células Estaminales, Stem Cell o Células Madre

Las células del cuerpo humano cumplen una función especial, es decir su objetivo está claramente establecido lo que permite diferenciarlas de acuerdo a sus características y finalidades biológicas. Las células, que en grupos forman los órganos, tejidos y otros, tienen una función predeterminada pues su estructura y capacidad está preparada para realizar una labor concreta, de allí que se diga que las células son diferenciada.

Sin embargo, existen células indiferenciadas es decir que tienen todos los elementos necesarios para generar los diversos órganos o tejidos de un ser humano y podrían --vía inducción especial-- generar un ser humano en su integridad ya que, al no estar diferenciadas, contienen toda la información necesaria para dirigir un desarrollo completo. Estas células todo potenciales resultan atractivas para la biociencia pues de ellas pueden extraerse tipos especiales de células (cardíacas, nerviosas, musculares, cerebrales, sanguíneas, cartílaginosas, etc.) y utilizarlas con fines terapéuticos.

También llamadas células madres, troncales, totipotenciales o primitivas conociéndoseles en la terminología anglosajona como Stem cells, vienen representando un debate incontrolable en el ámbito jurídico y ético.

Como refiere la Academia Pontificia para la Vida en su “Declaración sobre la producción y uso científico y terapéutico de las células estaminales embrionales”, estas células tienen dos características:

- La capacidad de autorrenovación ilimitada o prolongada, esto es de reproducirse muchas veces sin diferenciarse, y;

- La capacidad de dar origen a células generadoras de transición, con capacidad limitada de proliferar, de las cuales descienden gamas de células altamente diferenciadas (nerviosas, musculares, hemáticas, etc.).

Vemos así que las células madre son únicas, y a diferencia de las demás células son capaces de generar cualquier tipo celular, cualquier ór­gano y cualquier tejido del organismo. Si se estimulan adecuada­mente, son capaces de ejecutar cualquier función vital: sintetizar insulina, formar conexiones sinápti­cas, metabolizar grasas e hidratos de carbono, detoxificar, producir anticuerpos o eliminar células tu­morales. Además, se dividen sin lí­mite, manteniendo indefinidamen­te su capacidad de diferenciación; son atemporales, no envejecen de manera que los tejidos generados a partir de ellas tienen todas las características de tejidos jóvenes.

Existen dos tipos de estas células estaminales:

A. Células estaminales embrionales

Son aquellas células de embriones que normalmente son totipotenciales al encontrarse en un estado de preorganogénesis, es decir al no estar definida su función cualquiera de dichas células puede dirigirse su desarrollo a la obtención de determinado tejido humano. Se les conoce también como células fetales.

Se obtienen mediante los siguientes pasos:

- Producción de embriones o utilización de embriones sobrantes
- Desarrollo embrional hasta la fase de blastocito
- Ablación de su masa celular interna (ICM)
- Cultivo de dichas células

El problema esencial de estos procesos es que producen una vida con la única finalidad de que sirva de repuesto ya que extraídas las células embrionales del caso, el daño que se le ocasiona al embrión es irreparable, a punto tal que lo lleva a una muerte irremediable.La Academia Pontificia para la Vida considera tres problemas éticos fundamentales:

(1) ¿Es moralmente lícito producir y/o utilizar embriones humanos vivientes para la preparación de células estaminales embrionales?
(2) ¿ Es moralmente lícito realizar la llamada “donación terapéutica” a través de la producción de embriones humanos y su sucesiva destrucción para la producción de células estaminales embrionales?.
(3) ¿Es moralmente lícito utilizar las células estaminales embrionales, y las células diferenciadas de ellas obtenidas, proporcionadas eventualmente por otros investigadores o disponibles en comercio?.

En los tres casos propuestos la respuesta de La Academia Pontificia para la Vida es negativa. Dada las razones confesionales y de máxima protección a la vida.

B. Células estaminales adultas

Un tipo de células adultas son capaces de producir determinados tejidos.

En este sentido pueden reprogramárseles a efectos que generen tejidos especiales a través de técnicas de clonación celular con finalidad de investigación terapéutica.

El objetivo es obtener células madre, indiferenciadas, que adecuadamente estimuladas se convertirán en tejidos (óseo, muscular, nervioso, etc.) sirviendo para el tratamiento de enfermedades muy comunes y de mayor o menor gravedad (Alzheimer, Parkinson, diabetes, e incluso cáncer) y para transplantes en general.

Se obtienen mediante los siguientes pasos:

- A una célula se le somete a un proceso de enucleación
- Se desnúclea un óvulo
- Transnucleación al óvulo del núcleo de la célula que queremos duplicar.

Es así que cuando se introduce el núcleo de una célula diferenciada de un individuo en un óvulo previamente desnucleado la célula resultante de esta verdadera clonación (paraclonación), que no es el resultado de la fecundación de un óvulo por un espermatozoide aunque es susceptible de desarrollarse a continuación como un embrión, en un momento determinado puede obtenerse de ella células madre o troncales de su núcleo interno. Esta célula resultante Marcelo Palacios la denomina nuclóvulo[1] e indica que teniéndose en cuenta el distinto origen biológico del mismo se establecen sutiles diferencias con el embrión.

Este proceso que es una clonación parcial se le conoce como paraclonación, como veremos más adelante.

La Academia Pontificia para la Vida considera a este último proceso como “el camino más razonable y humano que se ha de recorrer para un correcto y válido progreso en este campo que se abre a la investigación y a prometedoras aplicaciones terapéuticas”.

La Declaración Bioética de Gijón 2000 (Gijón, España, 24 de Junio de 2000) indica en su numeral 10 que “La utilización de células troncales con fines terapéuticos debe permitirse siempre que la obtención de esas células no implique la destrucción de embriones”.


[1] “Una revolución con múltiples posibilidades”, en: El País Digital, 17/8/2000, No.1567.